Método Berard

Introducción

Nuestra capacidad de escuchar conforma granparte de nuestra relación con el entorno.

Aunque nuestros oídos estén sanos y nuestro nivel de audición sea correcto, podemos mejorar nuestra capacidad de escucha ejercitando los oídos, de forma similar a como los deportistas entrenan sus músculos.

Para poder evaluar el margen de mejora de nuestra audición debemos conocer primero cuál es el estado de nuestros oídos.

  • Consulta inicial

El estado del oído lo evaluaremos a través de un audiograma, que nos indicará que tipo de ejercicio auditivo necesitamos y las posibilidades de mejora que tenemos.

  • Reeducación auditiva

La reeducación auditiva con el Método Berard consiste en la escucha de música sinfónica filtrada mediante un equipo electrónico especializado, durante diez días en dos sesiones diarias de media hora, que deben estar espaciadas, al menos, tres horas. Las sesiones deben recibirse durante diez días consecutivos, aunque puede hacerse algún día de descanso después del quinto día.

  • Controles

A la mitad y al final del periodo de sesiones se realizan audiogramas de control que van reflejando los avances obtenidos. No obstante, el oído suele ir mejorando durante varios mees después. Se recomienda una nueva revisión a los tres meses de finalizar las sesiones para confirmar la evolución.

La reeducación auditiva (Método Berard) puede aplicarse a partir de los tres años y es efectiva para niños y adultos.

Mejorar nuestra escucha es una manera sencilla de superar problemas de manejo del lenguaje, mejorar nuestra capacidad de estimulcación y por tanto, nuestra relación con las personas y el mundo que nos rodea. Esto hace de este método una herramienta eficaz para mejorar nuestra vida.

 

Audiograma

El Audiograma es el registro del umbral de audición de cada oído para diversas frecuencias. La figura siguiente sería un ejemplo de audiograma de uno de los oídos, es este caso el oído derecho (OD).

Audiograma.GIFPara cada frecuencia se marca el umbral de percepción del oído, esto es, la intensidad a partir de la cual un tono a esa frecuencia deja de oírse. Los puntos se unen formando una línea quebrada como la de la figura.

Si el oído deja de oír los tonos a intensidades altas (parte baja de la gráfica), nos encontramos ante un problema de sordera y es necesario acudir al otorrino.

Sin embargo, dentro de umbrales de audición aceptables en un oído sano, como el de la figura anterior, se pueden detectar anomalías auditivas (diferencias de umbral en frecuencias próximas) que pueden restar calidad a nuestra capacidad de escucha.

Las anomalías auditivas indican que nuestro oído hace una selección caprichosa de unas frecuencias sobre otras, lo que obliga al cerebro a un esfuerzo adicional que puede llegar a incidir en la conducta. Más abajo veremos esto con más detalle.

 

El oído y el lenguaje

El mecanismo del lenguaje se controla gracias a un proceso que implica también al oído. La siguiente figura muestra un esquema simplificado del proceso.

Escucha.GIFLa corteza cerebral da la orden de hablar o cantar, una palabra o la nota de una canción, al centro de interpretación del lenguaje (1) que traduce estas órdenes en mensajes a la laringe y la faringe (2) para la emisión de sonidos (3). Lo sonidos (4) llegan al oído, a través del cual uno escucha su propia voz y comprueba (5) que lo que recibe se ajusta a lo que desea emitir. Cualquier desviación es corregida repitiendo el ciclo indefinidamente. Cada vuelta de ciclo se realiza en milisegundos y permite al pensamiento controlar el lenguaje y el canto.

La ruptura o retraso de este ciclo puede llevar a resultados desastrosos que cualquier conferenciante o cantante ha podido sufrir en salas de acústica deficiente.

El estudio de este ciclo de control llevó al otorrino francés A.A. Tomatis a establecer los siguientes principios:

  1. La voz contiene solamente lo que el oído escucha.
  2. Si se modifica la audición, la voz es automática e inconscientemente modificada.
  3. Es posible transformar la fonación con ayuda de estimulación auditiva entrenando el oído durante cierto tiempo.

Esto tiene importantes aplicaciones para aquellos profesionales qeu trabajan con la voz, como conferenciantes, profesores, locutores, cantantes...

 

Lateralidad

El cerebro humano está dividido en dos hemisferios: derecho e izquierdo. Para las tareas más complejas el cerebro tiende a elegir uno de los dos hemisferios como dominante. Puede darse que un hemisferio sea dominante para una serie de tareas y el otro para otras tareas distintas.

Los dos hemisferios cerebrales no son exactamente iguales entre sí y parece ser que cada uno de ellos está mejor dotado para algunas funciones, así el lado derecho es más emotivo, sintético, mejor dotado para el sentido estético, mientras que el izquierdo es más racional, analítico y mejor dotado para el manejo de reglas. Cuando decimos que uno es dominante significa que para ciertas tareas complejas, uno de ellos toma la iniciativa, aunqe siempre estén funcionando los dos.

La conexión nerviosa de los hemisferios cerebrales con el resto del cuerpo está cruzada en la base del cerebro, lo que significa que con el hemisferio derecho del cerebro percibimos y controlamos el lado izquierdo del cuerpo y con el hemisferio izquierdo del cerebro percibimos y controlamos el lado derecho del cuerpo. También existen conexiones directas entre los dos hemisferios.

La compleja tarea de interpretación del lenguaje suele desarrollarse en el lado izquierdo del cerebro, mejor dotado para el manejo de la sintaxis y las reglas gramaticales, lo cual tiene un efecto decisivo en el mecanismo de control que hemos explicado más arriba.

En función del oído domiante en el proceso de escucha, nos podemos encontrar con dos vías diferentes para llegar al centro del lenguaje:

  • Oído derecho dominante → Hemisferio izquierdo (lenguaje)
  • Oído izquierdo dominante → Hemisferio derecho → Hemisferio izquierdo (lenguaje)

Lateralidad.GIFEl oído izquierdo dominante obliga a un rodeo de la señal recibida que alarga considerablemente el circuito de control de la voz y dificulta ese control. La diferencia de tiempo de control entre el circuito "derecho" y el "izquierdo" es equivalente a oír nuestra voz como de un interlocutor alejado 50 metros.

El oído dominante (lateralidad del oído) se puede medir mediante el Test de Weber, que consiste en la emisión de un tono que se propaga hacia los dos oídos y permite determinar qué oído toma la iniciativa en su percepción. (D: derecho; I: izquierdo). Este dato se incluye en la base del Audiograma y puede observarse, en muchos casos, que el oído dominante puede ser diferente para distintas frecuencias, como en el ejemplo que acompaña este texto.

 

Frecuencias del lenguaje

FrecLenguaje.GIFEl lenguaje está formado por sonidos de vocales y consonantes (fonemas) de diversas frecuencias. Para distinguir unas sílabas de otras nuestro cerebro debe discriminar entre los sonidos recibidos e identificar los que forman las palabras. ¿Qué ocurrirá si oímos mejor unas sílabas que otras? ¿Y qué esfuerzo debemos realizar si escuchamos unas sílabas antes (oído dominante derecho) que otras (oído dominante izquierdo), y por lo tanto, descolocadas?

La figura muestra las frecuencias críticas par ala distinción de algunos fonemas superpuestas al Audiograma de ejemplo, para que se entienda mejor el efecto de las anomalías auditivas en el lenguaje.

 

El oído y la energía

Al cerebro llegan las terminaciones nerviosas que proporcionan información y energía, estimulando la corteza cerebral. La información llega a través de las descargas eléctricas con que las neuronas transmiten el impulso nervioso, pero esa misma descarga eléctrica, portadora de información, sirve de estimulación al cerebro, aportando energía a la corteza cerebral. Los nervios craneales aportan información y estimulcaión al cerebro a través de las principales vías nerviosas de nuestro organismo. Una caricia, un paisaje luminoso, una música rítmica.. informan al cerebro sobre el entorno, pero también y al mismo tiempo lo estimulan.

El oído tiene una gran contribució en esta labor de estimulación, según algunos autores depende del oído hasta el 80% de la energía recibida. ¿Qué ocurre si oímos mal, o si oímos mejor unas frecuencias que otras? ¿Qué efecto tiene en el cerebro una estimulación selectiva de unas frecuencias sobre otras?

El otorrino francés Dr. Guy Berard, con una experiencia de más de 8.000 pacientes durante más de 20 años, ha identificado algunos patrones en el audiograma que se corresponden con estados depresivos y con tendencias suicidas. Una vez modificado el audiograma del paciente, ese estado depresivo o las tendencias suicidas desaparecieron.

Esta experiencia abre una perspectiva de gran interés en el futuro de la reeducación auditiva y su aplicación en nuevos campos.

 

Reeducación auditiva

¿Es posible reeducar el oído? Para responder a esa pregunta tenemos que echar un vistazo a la estructura del oído.

Oido.GIFEl sonido llega a la membrana timpánica (tímpano) y hace que vibre. A través de la estructura ósea, esta vibración llega hasta la cóclea, donde las diversas frecuencias se descomponen transmitiéndose por las diversas fibras nerviosas del nervio auditivo hacia el cerebro. Si la vibración del tímpano no es adecuada a todas las frecuencias, el cerebro no recibirá la información que necesita. La cóclea es un conducto espiral, relleno de líquido, que contiene las células ciliadas, sensibles a la vibración que el sonido produce en el medio líquido. Un control de presión inadecuado de este líquido dificultará el comportamiento de las células ciliadas.

La tensión del tímpano y la presión del líquido coclear están condicionadas por los huesecillos del oído medio (martillo, yunque y estribo) y la posición de estos huesos está regulada por dos pequeños músculos que son capaces de ajustar la posición del martillo (músculo tensor del tímpano) y del estribo (músculo estapedio). Estos músculos deben estar adaptando continuamente la tensión para adaptarse a diversas intensidades y frecuencias, de forma similar a como los músculos del ojo están constantemente enfocando. ¿Qué ocurre si estos músculos están poco desarrollados? Que el oído se adaptará mal a diversas fuentes de sonido y reducirá su calidad de audición, reservándola a unas pocas frecuencias.

 

Método Berard

El otorrino francés Guy Berard ha desarrollado un método para la reeducación auditiva a través de música sinfónica filtrada.

Los filtros aplicados a la música sinfónica a través de una máquina especialmente diseñada para ello (Earducator), permiten eliminar las anomalías auditivas, equilibrando la curva del audiograma. Estos filtros obligan a los músculos del oído medio a ejercitarse en un cambio continuo de intensidad y frecuencia, es una auténtica gimnasia auditiva. La mejor tensión muscular mejora la transmisión hacia el oído interno de todas las frecuencias y su percepción en la cóclea. Por lo tanto, mejora la escucha (mejor información) y homogeiniza y mejora la estimulación auditiva (mayor energía).

La reeducación auditiva se desarrolla en sólo 10 días de tratamiento, durante 20 sesiones de media hora, con dos sesiones diarias espaciadas, al menos, 3 horas.

A los tres meses conviene hacer un control de seguimiento, porque el oído sigue mejorando después del tratamiento.

 

Casos a tratar

Las anomalías auditivas suelen venir acompañadas de problemas de conducta. Si las anomalías son corregidas, los problemas de conducta desaparecerán:

  • Problemas de rendimiento escolar
  • Adaptación post adopción
  • Problemas de concentración y atención
  • Problemas de pronunciación y lectura
  • Hiperactividad (TDA, TDAH)
  • Hipersensibilidad (autismo, audición dolorosa)
  • Dislexia
  • Depresión

El estudio del audiograma aportará la información necesaria para saber si la reeducación auditiva puede ayudar a resolver estos problemas en cada caso concreto.

 

Aplicaciones adicionales

La mejora de los niveles de escucha puede proporcionar una mejor disposición para:

  • El aprendizaje de idiomas: Al reconocer más facilmente las frecuencias de otros idiomas que no se utilizan en el nuestro.
  • El aprendizaje musical: Al mejorar el control de la voz y el sonido al escucharlo mejor.
  • El control de la voz: Para profesores, locutores y conferenciantes, que deben modular su voz para mantener atento a un auditorio.

 

¿Cómo acceder al tratamiento?

Contacte con Audirem para concertar una cita. En la primera cita se realizará el estudio audiométrico y se analizarán los resultados.

Si los resultados concluyen que en su caso el método puede ser beneficioso, podrá concertar las fechas convenientes para las sesiones.

 

Más información

Para más información sobre el Método Berard y la Reeducación Auditiva puede consultar las siguientes referencias:

 

Somos centro concertado de prácticas de las siguientes universidades:

  • UNIR Universidad Internacional de la Rioja en su Máster de  Neuropsicología y Educación
  • UNIBA Centro Universitario Internacional de Barcelona (Centro adscrito a la Universidad de Barcelona) en su Master de Psicopedagogía.

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